Impresión visual de una web. No es un resultado de cliente.
Lo que necesitas saber
¿Se entiende qué trabajo realizas y qué necesitas para una primera conversación?
Una foto muestra el resultado final. La explicación junto a ella aclara qué has diseñado, fabricado o instalado. Organizamos tu web alrededor de tus servicios, proyectos y proceso reales, con un siguiente paso útil para quien quiere contratarte.
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Tus servicios reales, distinguiendo los trabajos residenciales y comerciales cuando sea útil.
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Proyectos propios que expliquen el encargo, tu aportación y la solución.
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Una solicitud concreta para hablar del trabajo, sin prometer un precio automático.
La web ayuda a entender tu trabajo. Tras la primera conversación, tú valoras si el encargo, los plazos y la ejecución encajan.
Costes y decisiones
La web. Y las condiciones.
La web acordada, desarrollo, alojamiento y mantenimiento. Acordamos páginas, contenido y solicitud de contacto antes de empezar.
Sin pago inicial por el desarrollo. SEO, Google Ads e integraciones especiales se acuerdan aparte.
Los primeros 24 meses: 1.800 € sin IVA. Dominio y correo aparte. Una tienda online es otra oferta desde 150 € al mes.
Si cancelas antes, pagas de una vez los meses restantes. Recuperas tu contenido y tu dominio actual sigue siendo tuyo. La web en sí no se transfiere.
Un visitante necesita un mostrador de recepción para una oficina. Describe el espacio, indica la localidad y propone unas fechas. Después habláis del uso, el acabado y las medidas que faltan antes de preparar una propuesta.
Estructura ilustrativa, no una solicitud enviada, un proyecto de cliente realizado ni un presupuesto calculado automáticamente. El ejemplo no demuestra resultados.
Con más detalle
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Empieza por los proyectos que quieres aceptar
Quien abre una tienda no plantea las mismas preguntas que quien busca un armario a medida para su casa. Si atiendes a ambos, hacemos visible esa diferencia. La web explica qué trabajos realizas, para qué clientes y en qué zona.
Describimos tu aportación: diseño, preparación técnica, fabricación, instalación o una combinación. No atribuimos a tu equipo el trabajo de un colaborador. No planteamos un catálogo de muebles para consumidores si tu objetivo es recibir consultas sobre proyectos.
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Muestra qué hay detrás del resultado
Una vista general y algunos detalles ayudan a entender un proyecto. Un texto breve explica el encargo, los materiales y tu aportación. Por ejemplo, una decisión de distribución o el motivo de un acabado, siempre que corresponda al trabajo real.
Usamos únicamente material que puedas publicar. Los nombres de clientes, personas reconocibles, direcciones y planos confidenciales no tienen por qué aparecer en una página de proyecto. Las imágenes ilustrativas se identifican como tales; no prueban que tu empresa haya realizado ese trabajo.
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Explica el recorrido desde la idea hasta la instalación
Un posible cliente quiere saber qué ocurre después de enviar una consulta. Describimos tus pasos reales: primera conversación, visita, diseño, presupuesto, fabricación e instalación, por ejemplo. El orden debe corresponder a tu forma de trabajar.
Aclara cuándo se comprueban las medidas, se eligen los materiales y se confirma la planificación. Una solicitud no es un encargo aceptado ni una fecha de montaje reservada. Solo mostramos plazos y disponibilidad que puedas mantener actualizados.
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Pide lo necesario para dar una primera respuesta
El tipo de espacio, la localidad, el trabajo previsto y unas fechas aproximadas pueden ayudar a valorar la consulta. Acordamos qué preguntas necesitas. Dejamos espacio para quien todavía no tiene un diseño terminado o medidas exactas.
El primer formulario no necesita recoger una dirección completa, un plano o un expediente técnico. Si hacen falta dibujos más adelante, acuerdas cómo recibirlos. La subida de archivos y las integraciones requieren una valoración aparte; unas pocas medidas no generan un precio vinculante.
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Primero, una web clara para tu empresa
Acordamos la información de empresa, los servicios, proyectos y opciones de contacto. Aportas datos correctos y las imágenes disponibles. Revisamos el contenido y la navegación móvil antes de publicar; si sustituimos una web, comprobamos sus direcciones y el contenido que conviene conservar.
El precio y las condiciones de la web base aparecen junto a la oferta. No prometemos páginas, carga de proyectos ni integraciones ilimitadas. Una tienda online, un configurador, un portal de clientes o presupuestos automáticos requieren acuerdos específicos. El SEO continuo y Google Ads son servicios aparte, sin garantizar posiciones ni encargos.
FAQ
Conviene saberlo.
¿Es una web de empresa completa o solo una página de campaña?+
Una web informativa completa con los datos de empresa, servicios, proyectos y vía de contacto acordados previamente. Definimos las páginas y funciones necesarias; no prometemos páginas o carga de proyectos ilimitadas.
¿Qué necesitáis para mostrar mis proyectos?+
Fotos propias o autorizadas y una breve explicación del encargo y de tu aportación. Revisamos qué imágenes sirven y qué falta. Los nombres y datos privados requieren permiso, y una ilustración nunca se presenta como un proyecto realizado.
¿Pueden los visitantes configurar y comprar muebles directamente?+
No como parte estándar de esta oferta. Un configurador, carrito, pago online o cálculo automático de precios es una función aparte que debemos hablar y valorar primero. La web base permite entender tu trabajo y enviar una consulta.
¿Incluye SEO y Google Ads?+
El SEO continuo y la gestión publicitaria son servicios aparte. Empezamos por una web clara y una vía de contacto. Después podemos hablar de la visibilidad adecuada para tus servicios, zona y capacidad, sin prometer un número de solicitudes o encargos.
Una web adaptada a tu trabajo.
Cuéntanos qué hace tu empresa y qué solicitudes quieres recibir. Hablamos de contenido, costes y planificación antes de contratar.