Impresión visual de una web. No es un resultado de cliente.
Lo que necesitas saber
¿El visitante entiende para qué puede contar contigo o solo ve un espacio bonito?
Empieza por lo que necesitaba el cliente. Muestra el conjunto y un detalle relevante, con los materiales reales y tu participación bien explicada. Acuerda la publicación de fotos y texto. Enlaza el proyecto con el servicio correspondiente y una forma clara de consultar.
01
Explica el espacio, el encargo y la decisión que dio forma al trabajo.
02
Combina una vista general con un detalle útil, pies de foto claros y publicación acordada.
03
Da a cada proyecto un lugar propio y un siguiente paso hacia el servicio o la consulta.
Un proyecto no tiene que ser grande. Debe explicar qué hiciste y por qué encajaba con el encargo.
Ejemplo de enfoque
Un esquema para explicar tu propio proyecto
El encargo. El espacio y su uso. Tu trabajo de diseño, fabricación o montaje. El material elegido. Una vista general y un detalle explicado. Después, el servicio correspondiente y la vía de consulta.
Es un esquema editorial, no un encargo realizado ni un resultado de cliente. Utiliza información comprobable de tu trabajo e imágenes cuya publicación se haya acordado.
01
Une el encargo, la decisión y la imagen
Explica qué necesitaba el cliente y qué decidiste hacer. Elige una vista general y un detalle que ayude a entender esa decisión. Nombra el material real e identifica los diseños y las fotos de montaje como tales.
02
Muestra lo que puedes explicar y compartir
Describe tu aportación al diseño, la fabricación o el montaje. Acuerda el texto y las fotos con las personas implicadas. Omite datos personales innecesarios y deja constancia de lo que se puede publicar.
03
Del proyecto a una consulta concreta
Un proyecto merece su propia página cuando tiene suficiente contenido distinto. Conéctalo con el servicio adecuado y una vía de consulta. Un portfolio pequeño y honesto resulta más útil que repetir páginas cambiando la localidad.
FAQ
Conviene saberlo.
¿Hace falta un fotógrafo para cada proyecto?+
No todos los trabajos necesitan una sesión completa. Utiliza imágenes nítidas y bien encuadradas que permitan ver el espacio y el detalle relevante. Un fotógrafo puede ayudarte con proyectos importantes. Acordad también qué fotos podrás usar en la web.
¿Puedo mostrar un trabajo que aún no está terminado?+
Sí, si explica algo útil de tu proceso y se ha acordado su publicación. Indica si es un diseño, una fase de fabricación o un montaje. No lo presentes como un proyecto terminado.
¿Y si otra persona diseñó el interior?+
Describe tu parte, por ejemplo la fabricación y el montaje a partir de un diseño recibido. Acordad cómo mencionar la colaboración. No necesitas atribuirte todo el proyecto para mostrar tu trabajo.
¿Qué puedo enseñar si tengo pocos proyectos?+
Puedes empezar por un proyecto bien explicado, tu proceso y tus propias muestras de materiales o acabados. Identifica una muestra o una propuesta como tal. No completes el portfolio con encargos, clientes o resultados inventados.
Presenta tu trabajo en una web clara.
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